Las infancias protagonizaron una actividad que dejó fluir la creatividad en el establecimiento situado en calle 25 de Mayo esquina Chacabuco.
Mia y Ludmila, un pequeño dúo proveniente de Bosques, coincidieron en que fue “una idea muy divertida para pintar lo que queríamos”. Ambas expresaron “ganas de volver”.
Natalia, junto a su hija Bianca, relató: “Fue la primera vez que asistimos a este espacio en el receso invernal y me sorprendió la calidad de las iniciativas para disfrutar en familia”. “Además, repartieron una merienda que les encantó”, contó la vecina de Villa Vatteone.
Marisol -de López Romero- destacó: “Fue muy entretenido para los nenes. Me puso contenta que tuvieran un lugar donde desarrollar su inventiva y compartir con sus pares”.
El docente a cargo del taller, Pablo Coronel, explicó: “Utilizamos la técnica de la monocopia, aplicamos témpera sobre una placa holográfica; luego, dibujamos con hisopos y colocamos otra lámina para completar el proceso de estampa”. “Fue muy lindo verlos trabajar alegres durante una jornada distendida”, resaltó.