Durante una de las habituales clases de zapatería los martes por la mañana en el Salón de Usos Múltiples de La Sirena -ubicado en la intersección de las calles Seguí y 22-, el intendente Andrés Watson conversó con el alumnado.
Los y las participantes contaron al Mandatario Comunal el impacto que tuvo la formación en los emprendimientos que surgieron a partir de los cursos.
“Los talleres comunales cumplieron una función reparadora del tejido social, fueron espacios de aprendizaje con herramientas prácticas que tuvieron como resultado la generación de ingresos en las familias”, describió el Alcalde.
La secretaria de Desarrollo Social -Laura Vivas- subrayó “la gran convocatoria en una iniciativa que posibilitó a vecinos y vecinas obtener una salida laboral, tanto quienes contaban con conocimientos como para las y los que empezaron de cero”.
En ese contexto, la gestión varelense proporcionó telas, hormas, pegamentos, entre otros insumos, a fin de optimizar la experiencia.
Fabiana Colke -residente en las inmediaciones- recordó: “Siempre me interesó el rubro. Aproveché para empezar ni bien supe del seminario por las redes”. “Al poco tiempo, comencé con la compostura en casa”, comentó. Luego, agregó: “Me sirvió mucho por el lado económico. Sumé algunos clientes en el barrio”.
“Antes, era empleado en una empresa de calzado. Con mis antiguos saberes y los incorporados acá, armé alpargatas para vender a precios accesibles”, reveló Alejandro Torales de Villa Aurora. “Frente a los altos costos en las tiendas, este fue mi modo de acompañar a la gente que no podía comprarlos de otra manera”, narró.
De San Jorge, Ramón Ledesma consideró “una chance fundamental de mantener vivo al oficio”. En esa línea, destacó “al Municipio por acercarnos encuentros valiosos en época de crisis”.