La empresa radicada en el Parque Industrial y Tecnológico de Florencio Varela transitó una reinvención hasta encontrar en el rubro de la loza un camino de desarrollo.
"Nuestra compañía estaba dedicada a la fabricación de trofeos. Al llegar la pandemia, el aislamiento y la falta de eventos deportivos, tuvimos que replantearnos el proyecto", recordó el director de la firma -Federico Fagotto-. "Fue entonces que comenzamos con la elaboración de vajilla y objetos de decoración en cerámica. De manera progresiva, pasamos de tener 5 empleados a 15", relató durante una entrevista en la Radio Municipal.
"Nuestras primeras instalaciones en Quilmes quedaron pequeñas. Nos enteramos del PITec e hicimos una gran inversión al comprar el lote. De a poco, levantamos la nave. Nos cambió radicalmente la forma de producir y nuestra vida. Al estar en un complejo fabril, nos sentimos muy tranquilos, más seguros", compartió Fagotto.
A futuras y futuros emprendedores, aconsejó: "La clave fue perseverar, no dejar de intentarlo. No frustrarse, mirar para adelante, aprender de los errores, caerse y ponerse de pie".