Con un camino invicto, de esfuerzo y exigencia, la selección argentina femenina de fútbol para ciegas fue campeona tras el triunfo contra el combinado anfitrión en la Copa América disputada en San Pablo -Brasil-. Su arquera, Micaela Segovia, llevó la bandera del distrito durante su victoria en el país limítrofe.
“Con el paso de las semanas, tomé dimensión del logro. Siempre trabajamos para representar a nuestra nación de la mejor manera posible. Sentíamos mucha presión por llegar a la final”, contó la guardameta del conjunto albiceleste en una entrevista en la Radio Municipal.
Respecto a su preparación, detalló: “Tuvimos concentraciones mensuales donde nos reunimos cuatro días con doble o triple turno de entrenamiento, tanto físico como técnico-táctico, con jugadoras de todas las provincias”.
“El equipo estuvo bien, firme en la cancha. Hubo algunas situaciones complejas, aunque ninguna significó un peligro porque mis compañeras volvían a reposicionarse rápidamente o yo daba el máximo para evitar que las contrincantes marcaran”, explicó. Luego, narró: “Fuimos tranquilas, confiábamos en el grupo, pero también conocíamos el nivel de nuestras rivales”.
“A los y las deportistas argentinas nos caracterizó la pasión, la forma de vivir cada disciplina sumado a la capacidad de adaptarnos a cualquier contexto”, compartió. Por último, la atleta soñó con “participar en el Mundial de Fútbol Ciego en 2027”.